Arte, teología y espiritualidad

03.04.2025

El pasado 3 de abril tuvo lugar la segunda conferencia del ciclo "Arte, Belleza y Espiritualidad" preparado por el Centro Suárez. En esta ocasión, el conferenciante fue el jesuita belga Bert Daelemans quien se desempeña desde 2013 como profesor en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid. Su aportación a este ciclo la desarrolló a través de su propuesta de "Orar la Vida con el Arte" que ya ha ofrecido en varios centros de la Red Fe-Cultura-Justicia de la Provincia de España de la Compañía de Jesús.

"Contemplar es pintar en el corazón"

El método de orar con la contemplación de la belleza no es una invención de este tiempo. Hay testimonios de que desde hace cerca de 400 años ya existía el deseo de rezar con la belleza contemplada como el manifestado en la imagen de Santa Gertrudis que muestra su corazón abierto y, en su interior, grabado y expuesto su experiencia del Misterio de Belén.

En la oración a través de arte se representan muchas escenas que identifican diferentes actitudes interiores. El hilo conductor que sugiere Daelemans es el de la vulnerabilidad y la capacidad de ser vulnerado que, lejos de ser algo nefasto, es una oportunidad. Contemplar a Jesús, vulnerable y vulnerado, se vuelve una fortaleza que nos trasciende y nos confronta. Una muestra de este arte de la vulnerabilidad se encuentra en la obra de Timothy Smalls en la que una persona sintecho es reconocida como Jesús por las heridas de sus pies descalzos o en la escultura del pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela en la que las heridas de Jesús Crucificado nos lleva a tocar a Cristo Resucitado: "Alma de Cristo, santifícame … y en tus llagas escóndeme…". San Ignacio dejó plasmada esta invitación a orar desde la sensibilidad con la anotación segunda de los Ejercicios Espirituales en la que invita al ejercitante a "Sentir y gustar de las cosas internamente".

1. La fragilidad humana

Habla de injusticia y la denuncia de manera plástica y conmovedora pero también orienta a la esperanza y a la belleza. El arte habla de la herida, pero no es para herir… habla de la violencia, pero no para violentar.

2. La fragilidad transformada en vulnerabilidad:

Las diferentes expresiones de la Anunciación de María o de la Visitación; el bautismo de Jesús o el evangelio de la adúltera que va a ser lapidada invitan a ver cómo la fragilidad se hace vulnerable y se abre al inmenso diálogo con lo pequeño que abre los canales para el Absoluto. "Nada como lo pequeño para desmantelar la estatura de lo apabullante" afirmaba Bert.

3. La vulnerabilidad orientada desde la transformación

La vulnerabilidad de Jesús es transformada en oportunidad de salvación. En este momento de la exposición el jesuita belga proyectó novedosas obras de arte que expresan la belleza del "Mantener el vacío sin llenarlo, como la grieta que todo lo habita, y por donde a través de ella entra la luz".

Termina su comunicación presentando una obra de arte compuesta por una torre de cuencos de cristal variados y diferentes de color blanco e iluminados desde arriba con la que se quiere representar que la fortaleza de lo débil, bella alegoría del Reino de Dios transforma todo en vida.

Una vez terminada la presentación, Bert Daelemans regaló a los asistentes una contemplación orada de la obra de Rembrandt del Hijo Pródigo con la que nos hizo sumergir en la experiencia gozosa de la Misericordia de Dios.