Vivir la Semana Santa en Granada

"Cuando el arte, la teología, y la espiritualidad se juntan en las calles… Vivir la Semana Santa en Granada". Este ha sido el título de la primera conferencia del ciclo "Arte, belleza y espiritualidad" con el que el Centro Suárez quiere ayudar a explorar, en la búsqueda del Misterio de Dios, la vía estética como complemento necesario de las vías de la verdad y la bondad. El primero de los cuatro invitados a este ciclo ha sido el jesuita cántabro José Luis Vázquez.
El arte…
La escultura en madera policromada es, sin duda, una nota característica de la escultura española. Otros países de nuestro entorno se han decantado por el mármol, el bronce o la terracota. Una mención especial para el valioso legado del Siglo de Oro y con sus escuelas castellana y andaluza y, entre éstas últimas, la granadina. La profusión de cuerpos escultóricos que procesionan en Granada se ven enriquecidos la belleza del paisaje urbano de esta ciudad y por la música que hace que la Semana Santa granadina sea una experiencia sinestésica, es decir, que varios de los sentidos, la vista, el oído o el olfato impregnan la sensibilidad de quien acude a ver el paso de las imágenes y sus cortejos. En 2009, la Semana Santa de Granada fue declarada de interés turístico internacional, junto con las de Sevilla y Málaga.
De la escuela Granadina de escultura destacó a los siguientes artistas:
- Pablo de Rojas (1549-1611): "Jesús de la Paciencia", "Columna de la flagelación de Cristo", "Cristo de los favores", "el Señor del descendimiento".
- Alonso de Mena (1640-1719), "El Crucificado", y Pedro de Mena (1628-1688): obras como la "Virgen de la Soledad", más conocida como la Dolorosa.
- Alonso Cano (1601-1667): ha sido el artista más relevante en Granada, ya que fue pintor, escultor y arquitecto del Siglo de Oro español, fusionando el estilo barroco con influencias renacentistas. Algunas de sus obras son: "La Virgen del Rosario" que se encuentra en la Capilla Real de Granada, y obras arquitectónicas en el diseño de la Catedral de Granada.
- Los Mora: Bernardo (1614-1684). José (1642-1724): Obras como el "Cristo de la Misericordia", "Cristo del Silencio y de la Soledad del Calvario", y Diego (1658-1729) cuya obra más conocida y emblemática es "Jesús del Rescate"
- José Risueño (1665-1732), "La Imagen del cristo del Consuelo"
- Torcuato Ruiz del Peral (1708-1773) "El dulce nombre de Jesús"
Este rico legado artístico, que cuenta con una larga historia, sigue suscitando un gran interés en la actualidad atrayendo a numerosos aficionados y expertos en el tema.
La Teología… una catequesis plástica del misterio pascual
- El Desarrollo de la Semana Santa en la iglesia Tridentina: se aborda la teología de la Semana Santa como una forma de catequesis plástica del misterio pascual, reconocida oficialmente en el contexto del concilio de Trento. En ese tiempo, la alta tasa de analfabetismo dificultaba el acceso a la Biblia, que sólo podía ser leída en latín, griego, arameo y hebreo, limitando por tanto su acceso al clero.
- Una Biblia en imágenes: Las imágenes eran, por tanto, el medio más idóneo para transmitir el mensaje cristiano a la mayoría de la población que, junto con los sermones, eran las vías de contacto de la gente con la espiritualidad.
- Teología de la Pasión: La Semana Santa andaluza se enfoca culturalmente en la Pasión de Cristo, con una exaltación del dolor y del sufrimiento en la Cruz, prestando menos atención a la Pascua con la Resurrección, aunque en Granada actualmente salen tres procesiones de Resurrección.
- La presencia de María: Un rasgo distintivo de la Semana Santa granadina es la prominente presencia de María. Cerca del 50% de las imágenes en las procesiones son de la Madre de Dios, lo que ha llevado a llamar a Andalucía "la tierra de María Santísima"
La espiritualidad: ¿más cofrades que cristianos?
Las cofradías y su forma de vivir la Semana Santa desde la religiosidad popular han vivido cambios significativos y no pocas críticas, especialmente a partir del siglo XIX, por la aparición del pensamiento ilustrado y el liberalismo. No obstante, y a pesar de las críticas, se ha de reconocer que la piedad popular tiene una dimensión afectiva que conmueve y lleva a Dios. Dice el Papa Francisco en la Evangelii Gaudium: "Para comprender esta realidad es necesario abordarla con la perspectiva del Buen Pastor, que prioriza el amor sobre el juicio. Sólo desde la connaturalidad afectiva que da el amor podemos apreciar la vida teologal presente en la piedad de los pueblos cristianos… En la piedad popular, por ser fruto del Evangelio inculturado, subyace una fuerza activamente evangelizadora que no podemos menospreciar; sería desconocer la obra del Espíritu Santo".
El jesuita Álvaro Lobo, por su parte, afirmaba en un post de www.pastoralsj.org "¿quién sabe lo que ocurre en su conciencia?", "Rezará a su Cristo cuando lo esté pasando mal?", concluyendo en su artículo con el mensaje siguiente: "Nosotros no somos nadie para juzgar la fe de otros, y para decirle a Dios, dónde, cuándo y cómo se debe manifestar".
Concluye la primera conferencia con una anécdota sobre Federico García Lorca y la Semana Santa cofrade de Granada -a la que criticó durante mucho tiempo como así se manifiesta en una entrevista que concedió en Unión Radio-, pero, al final de su vida, cuando sale en la procesión de Santa María de la Alhambra, agradece la forma como esa experiencia lo cautivó.